Jueves, 20 de mayo de 2010

La Investigación  en el Contexto de la  Nueva Realidad Venezolana

Dr. Miguel Pineda

 

Puede nombrar el título de esta contribución como el “aullido del lobo en la montaña”, solo para llamar la atención en la comunidad científica universitaria de la innecesaria reivindicación del sujeto que investiga. Pero es que no son pocas los aullidos y las voces que cuestionan el valor de la investigación universitaria, unas veces desde el desconocimiento atrevido y otras, desde la interpretación de las tasas de retorno en función de sus resultados. A los que se aprovechan de su ignorancia para opinar, nada hay que rebatir. A los segundos, corresponde darles su parte de razón, en lo que la tienen, y quitársela en lo que no, y mostrarles con insistencia el otro valor, del producto intangible, de la investigación universitaria.

 Hoy en día, la universidad ha venido perdiendo terreno y prestigio  con el auge científico y tecnológico  que signa nuestra época. La presión  hacia la universidad viene desde lo interno, desde el Estado, desde el sector económico y de la sociedad misma.

 La universidad venezolana esta llamada, por los cuantiosos recursos que la sociedad invierte en ella, a brindar un decisivo aporte en momentos en que el país pasa por un cambio “radical” en todos los ordenes, cambio que tiene lugar, en un escenario mundial caracterizado por la globalización. En palabras de  Donal Shoon (1975): No todos los cambios son deseables: Unos son regresivos, y algunos incluso  se mueven en la dirección de una entropía sistémica. Esta tendencia es mundial, y además, el asunto se ha contextualizado en un debate más amplio, que es el de la misma credibilidad y aún viabilidad del sistema universitario. Sirva de muestra la conclusión de las recientes Jornadas de Investigación, de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Carabobo. Después de permanecer como un universo relativamente aislado por un muy largo periodo de tiempo, en relación a la sociedad y al resto del mundo, con la financiación garantizada y el status protegido por su autonomía, las universidades venezolanas han atravesado desde el modelo democrático representativo hasta el nuevo   modelo de la democracia participativa de nuestros días sin cuestionarse realmente el papel o la naturaleza de la que debería ser su contribución a la sociedad. Hoy la Ley de universidades que sigue vigente es la Ley de 1961. La instauración del nuevo modelo político [...] sugieren la cuestión fundamental de si la universidad venezolana, tal y como están organizada, pueden esperar conservar en el futuro un lugar preeminente en la sociedad y en su entorno globalizado…. ¡Acaso no estamos viviendo un proceso entròpico de muerte para un nuevo resurgir...¡

 La universidad que se remonta al siglo XII de la edad media,  nace en Europa, Bolonia en el año 1150 con la misión de enseñar con notable autonomía frente al poder de la iglesia y de los reyes o emperadores, surge  siglos después en Alemania, la investigación universitaria como una función que tenia poca  o ninguna relevancia, desconectada del mundo exterior.

 Retomando el discurso, la deuda  social no afecta sólo al sistema   de educación superior del país, afecta al sistema social. Son así mismo abundantes las referencias a la obsolescencia del sistema norteamericano. Como ejemplo, una declaración demoledora: "Puede ser que el concepto de universidad excelente no sea viable a largo plazo" (Duderstadt).

 No es éste el momento apropiado para reflexionar sobre las causas y consecuencias de este estado de sospecha ni tampoco, por tanto, de revisar o proponer medidas de tipo alguno. Esta contribución pretende sólo salir modesta y constructivamente al paso de dos de las varias críticas que se han venido vertiendo repetidamente sobre el quehacer, sentido y significación de la actividad investigadora de la Universidad. Me refiero al cuestionado valor de la información publicada o divulgada y a la aún no superada, incomprensiblemente, controversia entre investigación y los principios   de autonomía y corresponsabilidad.

 2. El cuestionado valor de lo publicado

 Para abrir la sección, traigo una declaración de Peter Denning (George Mason University, ex-presidente de ACM): "El problema es que una buena parte de la investigación académica es mediocre o no tiene consecuencia. Cada año se publican alrededor de dos millones de artículos sobre ciencia e ingeniería; la inmensa mayoría se leen sólo por unos cientos de lectores; en muchas áreas, más de la mitad de los artículos no son nunca citados por otro autor".

 De ser cierta ésta afirmación, que lo es seguramente, no necesitan otro argumento, los detractores de un sistema al que se acusa de haber sido diseñado para premiar la publicación al peso y que escasamente considera la calidad o la relevancia.

 La carrera por la publicación, de la que dependen algunos incentivos, la propia promoción y el mismo reconocimiento de los pares, parece haber tenido como consecuencia la proliferación de revistas irrelevantes  o prescindibles; lo que no tendría mayor importancia si no fuera porque esta circunstancia indirectamente afecta a la propia credibilidad del sistema y provee de argumentos a los que cómodamente prefieren desacreditar la publicación y reivindicar la importancia de su propia actividad (o ausencia de ella). En Venezuela se nota  por la carrera desenfrenado de nuestros universitarios de formar parte del Programa de Promoción al Investigador en sus diferentes niveles y  las universidades por aparecer en el ranking del sistema por el mayor numero de investigadores adscritos. Sin embargo, el más grave peligro no se encuentra en el bajo porcentaje resultante de contribuciones científicas o tecnológicas relevantes (esto sucede también entre las obras de la literatura universal contemporánea) sino en la orientación misma de la actividad investigadora, que puede propender a considerar problemas y experimentos más por su potencial como artículo que por su valor intelectual o tecnológico. No podemos pasar así los días laborables y los festivos resolviendo problemas menudos, uno detrás de otro, en busca de la generación de nuevos resultados (por supuesto también menudos) no publicados, en vez de abordar la actividad investigadora como lo que debe ser: una actitud generosa y ambiciosa de procurar descubrir, explicar y posiblemente aplicar o facilitar que otros apliquen. Las publicaciones vendrán durante y luego, como una consecuencia y no como un objetivo. Investigación que faciliten la puesta en practica  de proyectos de investigación  complejos, especialmente en puntos de encuentros entre las ciencias exactas y las ciencias sociales que tiene como beneficiarios directos a las comunidades. Un rol de liderazgo  en la preparación de libros de texto y otros materiales de instrucción tanto para la educación superior  como para las escuelas desde inicial  hasta media básica y diversificada, ser fuente de información importante y de valores agregados  que potencien los fondos destinados a investigación.

 En esa dirección, habiendo dado la razón, en lo escrito hasta ahora, a los que la tienen en lo que la tienen, corresponde negársela ahora en lo que no la tienen: A pesar de su ineficiencia, el sistema de difusión de nuevos conocimientos a través de revistas arbitradas con revisión por pares no tienen alternativa conocida. Entre los miles de artículos  y cientos de Tesis de grados  que se publican todos los años, hay unos cientos y aún los que nunca tendrán ninguna trascendencia, ni directa ni indirecta, pueden benévolamente interpretarse como el síntoma de que alguien está considerando un determinado problema, con más o menos fortuna, y haciendo el esfuerzo de organizar sus resultados para general conocimiento. Si alertamos  que la preocupación por publicar no debe caer en paranoia, también debemos afirmar  que no hay conocimiento  si no hay difusión, y es seguramente preferible  publicar  mas que de menos, lo que   no contradice  que toda  investigación realizada debe tener el máximo valor tangible. Lo anterior reafirma  que la universidad venezolana debe garantizar a sus investigadores la publicación debida y oportuna de sus productos, la integración en Red  para garantizar que estos productos  lleguen a un colectivo  mayor.

 3. Educación a través de la investigación

 Es improbable, que alguien manifieste a estas alturas sus dudas acerca de la compatibilidad de investigación y docencia. Sin embargo, mi experiencia  como docente  por mas de 25 años  me obliga a decir que investigar puede ser un gran obstáculo para el  que conjuga la docencia con la investigación; o se es docente o se es  investigador, el predominio de una sobre otra  puede hacer de la institución un aula grande o en su defecto un cuerpo de investigadores  sin el sentido de la perspectiva. La ley pendular nos dice,  que la investigación debe nutrir a la docencia, sin llegar a los extremos. La investigación ha de constituir la sabia  que alimenta  todo el tejido social, donde la docencia es un valor agregado más.

 Creo  que sin conceder espacios a ninguna: Investigación y Docencia se deben corresponder. Un docente  debe ser un investigador, mostrar  cada cierto tiempo  sus productos académicos en el área de su competencia y potencialidad. No es solamente estar bien informado, es también  pertenecer a una línea de investigación  que pueda ser evaluada por sus pares, es publicar en revistas arbitradas cada cierto tiempo. Creo  que es lo mínimo que debe hacer para  mantenerse en el sistema. José Ramón Casar Corredera Catedrático, Revista de (Madrid, 2003)   “Es cierto que las competencias docentes dependen de actitudes y aptitudes (facilidad de comunicación, orden intelectual, etc.) que no se pueden suponer garantizadas en los investigadores por serlo, no importa su creatividad, inteligencia o voluntad. Por tanto, no se puede, en efecto, establecer una implicación directa entre ser un buen investigador y ser un buen docente. Pero es falaz afirmar, desde el otro extremo, que investigar impide automáticamente la adecuada transferencia de conocimiento a los estudiantes, que es el punto de la supuesta paradoja. Al contrario, si se admite que la investigación universitaria es una actitud abierta de inquirir, descubrir y explicar, el entrenamiento diario del investigador, buscando soluciones e intentando ir más lejos en cualquier corpus de conocimiento, preguntándose permanentemente y no dando ningún problema por irresoluble, debería reconocerse fácilmente como el mejor entrenamiento personal para transmitir el espíritu creativo o de innovación que debe demandarse de todo aprendizaje universitario”.

 En síntesis,  una buena sinergia entre investigación y  docencia  puede ser la vía  para transferir  una actitud creativa a los estudiantes. Sin embargo esto pasa primero por el docente, y es evidente  que esta actitud creativa del docente solo se logra en gran medida  con la investigación, en la medida de que investigar entrena la curiosidad, el gusto por saber, las habilidades de razonamiento y otras habilidades docentes.

 De hecho, algunos de los males que aquejan a la universidad venezolana  es la pérdida de su carácter investigativo. Resulta oportuno  afirmar  que si tuviéramos  que evaluar las universidades tanto públicas  como privadas por su producto investigativo, en su mayoría estas deben  cerrar sus puertas, ya  que en su  gran mayoría  se han convertido en Liceos Grandes, en las que la docencia de aula es la función predominante.

 Es cierto que no todos los centros universitarios tienen que ser iguales, pero el sistema  debe premiar a las universidades  que ofrecen un aprendizaje  más competitivo  vinculado  a la investigación. Por supuesto, lo anterior requiere de cambios significativos de las formas de evaluación de las instituciones de educación superior, indicadores de gestión que apunten realmente a medir el producto universitario.

 En relación al segundo punto. El Principio de Corresponsabilidad. Históricamente la universidad  ha venido desarrollando una especie de fuero  que se denomina autonomía universitaria. Sin embargo, este  principio puede develar la incapacidad de un liderazgo que desde su propio discurso autonómico esconde su propia incapacidad para dar respuestas a una sociedad cada vez  más exigente. En el pasado reciente las luchas fraguadas por la Universidad Autónoma y Democrática,  parece  haber aislado a la universidad de su verdadera  misión, sin embargo, años de lucha  pueden reafirmar el papel  de la universidad como soporte  de la estructura social; por cierto justificada aun por la Ley de Universidades del 60 y la Ley Orgánica de educación de los 80. Es evidente, que la nueva realidad normada por la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en la cual se expresa un nuevo  principio de organización social y nuevos procesos de aprendizaje  va mas allá del principio autonómico para adentrarse en  el principio de corresponsabilidad  y rendición de cuenteas ante la sociedad. La investigación desde ese ojo avizor, debe ir más allá de  los Abstracs y/o resúmenes  para adentrarse en la pertinencia  social de las investigaciones que deviene de las universidades. El principio de corresponsabilidad social  se dirige en esa dirección, para  que nuestros universidades  y nuestros investigadores realmente generen productos sociales, para una gran sociedad  que pide a gritos resolver problemas  sociales como: El hambre  y la desnutrición de mas del 50% de nuestra población, problemas ambientales, sanitarios, urbanísticos, transporte, inseguridad social, drogadicción de nuestros jóvenes, delincuencia, crecimiento económico, desempleo, crecimiento poblacional, en fin una investigación pertinente socialmente y una universidad  que pueda rendir cuentas a la sociedad de la forma  como se distribuye la inmensidad de recursos financieros  proveniente de la sociedad misma. En el caso venezolano, la universidad se inspira en un definido espíritu  de democracia, de justicia social, y de solidaridad humana, estando abierta a todas las corrientes del pensamiento universal en la búsqueda  de la verdad, las cuales se expondrán, investigaran y divulgaran con rigurosidad    científica (Art.-25, LU). Hacer de este principio la praxis universitaria en correspondencia  con el principio de corresponsabilidad, es repensar la universidad  para hacerla mas pertinente socialmente.

 Qué demanda el Estado Venezolano en Investigación?

 El principio autonómico conjugado con el principio de corresponsabilidad compartida con el Estado Venezolano, obliga a las  universidades a dar respuestas a la sociedad. En tal sentido, tomando la data del Ministerio de Ciencia y Tecnología, parece evidente la corresponsabilidad debe dar respuesta a la siguiente demanda social:

 Déficit de 12.000 profesionales para trabajar en investigación a nivel nacional estimado según parámetros de la  Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

Diagnóstico:

►   Déficit de generación de relevo para la planta profesoral en las universidades nacionales.

 1       Generar masa crítica para alcanzar la soberanía tecnológica.

 ►   Formar 20 mil expertos en el ámbito de la ciencia, la tecnología y la innovación

 1       Docentes de las instituciones de Educación Superior Venezolanas.

2       Técnicos y profesionales que  prestan servicios en los centros de investigación e innovación del Estado.

3       Profesionales egresados de instituciones de Educación Superior

4       Bachilleres orientados a carreras de alto desempeño tecnológico 

 Plan de Acción:

 Se priorizará los doctorados  que tengan líneas de investigación coincidentes con los programas estratégicos del MCT. Estos  programas son:

 –  Petróleo, gas y energías alternas

–  Seguridad y soberanía alimentaría

–  Salud Pública

–  Tecnologías de información y comunicación

–  Calidad de la educación

–  Hábitat y vivienda

–  Innovación para el desarrollo endógeno

 Estrategias metodológicas:

 1       Generación de alianzas con Instituciones de Educación Superior.

2       Convenios con países de interés estratégico para el Estado Venezolano, tales como (Argentina, Brasil, Cuba, China, España, Francia, Alemania y Rusia).

3       Fortalecimiento de Convenios del Fonacit

4       Fortalecimiento  y ampliación de la capacidad de los Doctorados Nacionales

5       Financiamiento de becas postgrados

6       Conformación de Redes Académicas

7       Generar un sistema de información para detección de requerimientos de talento humano a nivel nacional.

8       Escogencia selectiva por proyectos estratégicos

9       Convocatoria pública por programas prioritarios

 Líneas de acción:

 Línea Nº 1:

 1       Apoyar a través de Becas nacionales e internacionales  a jóvenes investigadores.

2       Medir el impacto generado por el programa en los jóvenes.

3       Becas para técnicos especializados por área de investigación.

4       Becas para Ingenieros en Innovación tecnológica

 Línea Nº 2

 Programa de formación permanente:

 Crear un programa en cogestión con el sistema de educación superior, especialmente con la red de institutos tecnológicos que permita junto a la cooperación internacional financiar pasantías en el exterior para docentes, investigadores tanto de instituciones educativas como de centros de innovación; con la intención de potenciar las capacidades del talento humano en la innovación y solución de problemas tecnológicos.

 Línea  Nº 3:

 Fortalecimiento a los Doctorados nacionales:

 1       Apoyo a los doctorados ofertados por las Universidades Nacionales, en consonancia con los lineamientos emanados por el Ministerio de Educación Superior, construyendo alianzas para permitir la consolidación de programas conjuntos.

2       Financiamiento de tesis de grado y proyectos de investigación desarrollados por los cursantes de Doctorados.

3       Apoyo o impulso a la creación de programas de formación de alto nivel en áreas prioritarias no existentes en el país.

4       Articulación  de estudiantes de doctorado a líneas de investigación. 

 Línea Nº 4:

Fortalecimiento institucional:

 1       Generar y fortalecer Convenios con países de interés estratégico para el Estado Venezolano, tales como (Argentina, Brasil, Cuba, China, España, Francia, Alemania y Rusia), permitiendo la movilización de  tutores y expertos al sistema nacional de Ciencia y Tecnología.

2       Convenios con otros organismos de financiamiento para formación de alto nivel.

 4. Conclusión

 Más allá del cuestionado valor de las publicaciones universitarias, y de alguna minoritaria y extravagante tendencia a contraponer investigación con la verdadera autonomía universitaria y la corresponsabilidad  que de esta  se deriva, lo cierto es que si algún reto han de asumir la universidad venezolana es la de hacer suya la demanda en materia de formación de investigadores , y hacer suya la Misión Ciencia  en este comienzo de proceso de cambio para extenderla fuera de su  campus universitario, hacerla innovadora socialmente (esa misma que críticamente demandamos de la empresa que nos critica). Un modelo universitario basado en el sentido de la Investigación corresponsable, dirigida a dar respuestas a la multiplicidad de problemas  que confrontan la Venezuela actual. Una Investigación que rompa paradigmas, innovadora que además de  procurar que los estudiantes prueben que saben resolver un problema dado, bien formulado, con métodos y fórmulas conocidos, sino que sean capaces también de idear aproximaciones y soluciones nuevas y, aún más, que sean capaces de formular problemas relevantes e identificar todas sus facetas. Y esto sólo se puede hacer bien cuando uno mismo lo ejerce; o lo ejercita, por ejemplo, a través de la investigación de problemas de interés, guiado por el problema mismo y no por las posibilidades de componer, en unas semanas, un artículo para una revista indexada en el buen sentido de la palabra. Esta será la obligatoria consecuencia, no la motivación.

 Los dos papeles anteriores, nos permiten comprender el Esquema Alternativo  de Investigación  desde una perspectiva teórica, ya que habrán (n) EAI dependiendo de las áreas de problematización y los equipos  multidisciplinarios e interdisciplinarios  de investigación, en esa dirección la comprensión de los papeles anteriores y la propuesta del EAI nos  conduce  necesariamente a  pensar hermenéuticamente, romper con esquemas tradicionales, la búsqueda ordenada y sistemática de conocimiento (Acomodación – Desacomodaciòn Acomodación), asumir  la investigación como un proceso continuo en el escenario de la complejidad, plantearse como propósito el descubrimiento, la interrelación e interpretación de los hechos,  eventos y fenómenos analizados, con el fin de encontrar respuestas a problemas planteados (leyes y/o principios generales o universales) que se traducen en la  búsqueda de conocimiento novedoso, en un proceso de devenir contextualizado por el momento histórico: investigador-contexto, orientada hacia la formulación  dialéctica  y contradictoria de preguntas y respuestas con criterios alternativos particulares que conduzcan hacia el conocimiento y comprensión de situaciones definidas.

 

 


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Publicado por DCMIGUEL @ 15:31
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